Un sismo de 6.5 grados en la escala de Richter sacudió Acapulco, causando una oleada de pánico en la zona y grandes devastaciones. Las autoridades locales informaron sobre daños a infraestructuras, así como un considerable número de turistas que abandonaron prematuramente la ciudad buscando refugio y seguridad. Durante las primeras horas posteriores al sismo, se reportaron incidentes como caída de escombros y daños en varios edificios, lo que provocó una rápida respuesta de los equipos de emergencia. Los turistas fueron alertados sobre los riesgos adicionales en la zona y se aconsejó mantener la calma mientras se llevaban a cabo las evaluaciones de seguridad. Las autoridades continúan trabajando para evaluar la magnitud total de los daños y brindar asistencia a los afectados. La población local, aún asustada, está recibiendo ayuda psicológica para sobrellevar el impacto del evento sísmico. Al mismo tiempo, las organizaciones de rescate están activas para asegurar que todos los afectados reciban el apoyo necesario. Sin duda, este sismo es un recordatorio de la vulnerabilidad de la región ante fenómenos naturales y la importancia de estar preparados ante situaciones de emergencia. Las autoridades han prometido realizar una evaluación exhaustiva y compartir información actualizada sobre la seguridad de la zona. En redes sociales, muchos residentes y turistas han compartido sus experiencias, resaltando el deseo de que la ciudad regrese a la normalidad pronto.
Por Telediario
2 Jan, 2026





